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lunes, 25 de julio de 2011

La Técnica de Relajación ideal.

Saber relajarse es descansar mejor y gastar la menor energía posible en aras de la acción y el pensamiento eficaz. Las técnicas de relajación son una herramienta muy demandada en la sociedad actual, donde elementos como el  stress y el apuro son fuentes de malestar psicológico para gran parte de la población. La relajación, es considerada una técnica clásica en psicología, al punto de ser ampliamente utilizada, tanto como fin en sí misma o como medio de complementación de otros tipos de intervención. Investigaciones realizadas han demostrado la eficacia de los procedimientos de la relajación en el tratamiento de innumerables problemas relacionados con la tensión, entre los que se podrían mencionar: insomnio, hipertensión esencial, dolores de cabeza por tensión, tensión general, asma bronquial, por nombrar algunos.

Las técnicas de relajación lo que buscan es aliviar los síntomas del stress, sin embargo, no son muy consideradas como un tratamiento radical de la causa del mismo. Si es cierto que el stress se genera por una exaltación de la percepción subjetiva que el individuo tiene de su trabajo, se hace necesario entonces considerar la percepción o idea que el trabajador tiene de su trabajo. Por el contrario, en caso que exista efectivamente un problema relativo al trabajo, se le da menor importancia al individuo, y siempre existirán problemas de adaptación, sería entonces el contexto del trabajo, lo que se deba analizar.

Existen diferentes tipos de técnicas de relajación, pero hay que tener mucho cuidado ya que no todas son adecuadas para cualquier persona. A cada uno le corresponde entonces escoger aquella técnica más apropiada a su personalidad.  Por ejemplo, para aquella persona cuya tensión muscular se deriva en un alto grado del stress laboral, la técnica de relajación apropiada sería la de carácter muscular.

Finalmente se presentan a continuación las dos técnicas de relajación más conocidas:

ü  La relajación progresiva de Jacobson: La finalidad de esta técnica es provocar una tranquilidad mental al suprimir progresivamente todas las tensiones musculares. Este método pretende un aprendizaje de la relajación progresiva de todas las partes del cuerpo. La cantidad de horas propuestas por Jacobson para el entrenamiento de la relajación progresiva es una limitación para la posibilidad de aplicación de esta técnica.

ü  El entrenamiento autógeno de Schultz: Esta técnica tiene su fundamento etimológico en el griego autos (que significa sí mismo) y gen (devenir), por lo que se podría traducir como una ejercitación o entrenamiento, desarrollado a partir del propio "sí mismo" del sujeto que configura a dicho "sí mismo". Según Schultz, consiste entonces en producir una transformación general del sujeto de experimentación a través de ejercicios fisiológicos y racionales (de calor, pulsación, pesadez, regulación abdominal, respiratorios) y que, en analogía con las más antiguas practicas hipnóticas exógenas, permite obtener resultados idénticos a los que se logran con los estados sugestivos auténticos.

viernes, 15 de julio de 2011

Stress Laboral, un mal presente en muchas organizaciones.

En el pasado, los intentos de las empresas para aumentar la productividad se centraban principalmente en el cambio tecnológico, mismo que a la larga daba origen a una especie de subproducto, nada más y nada menos que el deterioro de la calidad de vida de muchos empleados. En general se pedía a la gente que trabajara con rapidez, para que así produjera más y por ende dedicara menos tiempo a pensar (en aquel entonces esto le correspondía a la máquina). Si bien este enfoque parecía ser efectivo a corto plazo, ahora sabemos que ya no lo es.

Debido a la globalización de los mercados y la dura competencia, las empresas se dan cuenta de que el camino hacia la competitividad requiere innovar y responder del mismo modo entre clientes y empleados, pero no siempre encuentran este camino. Actualmente, la organización del trabajo continúa influenciada, en la mayoría de las empresas, por los modelos tradicionales de gestión donde el enfoque es alcanzar metas económicas. Sin embargo, la complejidad de los cambios sociales, económicos, políticos y culturales, así como la lucha para sobrevivir genera un nuevo concepto en el ámbito de trabajo: el stress laboral.

Aunado a esto, en el presente los trabajadores están mejor formados, tienen diferentes expectativas y necesidades. El trabajo ya no es un medio de ganarse y asegurarse la vida razonablemente, por el contrario, los empleados esperan tener trabajos que sean interesantes, estimulantes y principalmente valorados, ya que hoy día la fuerza laboral trata de ejercer un mayor control, de tener una mayor discreción y de participar en todos los aspectos del trabajo que tengan alguna influencia sobre ellos. Cada vez se exige más participar en las decisiones, lo que genera  un número mayor de puestos que deban diseñarse o remodelarse para satisfacer estas demandas.

Por último, vivimos en una época en que cada vez resulta más difícil separar la vida laboral de la personal; las familias se separan, por lo que las personas comienzan a vivir solas y esto genera que el individualismo esté en auge. Por consiguiente, el lugar de trabajo se ha convertido, y se convertirá, en un espacio en el que los individuos encuentren la ocasión de interactuar, de hacer vida social, de utilizar sus habilidades, de contribuir al logro de objetivos comunes y de trabajar en algo que dé sentido a sus vidas. En general, el lugar de trabajo será cada vez más importante y en él se satisfarán las necesidades de afiliación y autorrealización de los trabajadores.

Si los empleados no encuentran en el trabajo satisfacer sus expectativas y, además, tienen que tolerar un estilo de gestión agresivo, el stress en el trabajo aumenta y la proporción de trabajadores que sufren esta nueva enfermedad crece. Frente a esta nueva realidad del siglo XXI, podemos hablar de un nuevo fenómeno psicológico en el trabajo, que perjudica la salud física y mental de los empleados. La búsqueda de una solución a este grave problema no es un lujo, sino que se ha convertido en una necesidad.